Cómo trabajar y estudiar a la vez

Balancear el trabajo y la universidad puede parecer una lucha imposible de ganar. Sí, puede ser más difícil que organizar un atraco al nivel de la Casa de Papel o más difícil que ahorrar absolutamente todo tu sueldo.

Sin embargo, esta guía te dará el paso a paso para que dejes las ojeras, dejes el sueño en pleno trabajo o estudio, y puedas tener un buen desempeño tanto en la universidad, como en el trabajo.

Partiremos de la premisa de que, al igual que yo, necesitas estudiar y trabajar, debido a algún tipo de necesidad: porque quieres tener tu propio dinero, porque quieres aprender más, porque la universidad te lo exige, porque quieres impresionar a alguien, porque tus padres ya no te quieren mantener, etc. Primero el resumen:

  1. Sé consciente que el tiempo es un recurso limitado.
  2. Conoce tus capacidades.
  3. Respeta tus espacios.
  4. Organízate.
  5. Ten mecanismos para manejar el estrés.
  6. Toma vacaciones.

Si quieres saber en detalle cada paso:

SER CONSCIENTE DEL TIEMPO.

El tiempo es un recurso escaso. (Sí, yo también quisiera ser Dr. Strange o Harry Potter y poder controlar el tiempo). Es tan escaso que debes ser consciente y exigente con tu tiempo. Organiza todas tus actividades y eventos en «Google Calendar» u otra herramienta similar como «Calendar» de IOS. La mayor ventaja de estas herramientas es que te pueden notificar el evento o actividad programada con minutos, horas, días o hasta semanas de anticipación. A partir de esta base podrás saber cuánto tiempo tienes disponible de verdad y dejar de decir que sí a cuánto compromiso se te ofrezca.

CONOCE TUS CAPACIDADES.

Cada persona tiene niveles de cansancio a lo largo del día. Conócete e identifica cuándo te sientes con más o menos ganas de trabajar:

  • Cada dos horas, anota en un papel si te sientes cansado o no.
  • Coloca tus tareas más difíciles de acuerdo a las horas en que te sientes con menos cansancio.
  • Coloca tus tareas que impliquen menor esfuerzo mental o físico de acuerdo a las horas en que te sientes con más cansancio.
ORGANIZA TU TIEMPO.

Como lo que nos falta es tiempo, debes saber organizarlo muy bien.

Para ello:

  1. Crea un Weekly Plan: cada domingo o lunes escribe, en un papel o en una aplicación para notas (Evernote, Wunderlist, Simplenote, Onenote, etc), tus planes para la semana, incluyendo tus actividades programadas de Google Calendar. Divide este plan en «tareas necesarias», «eventos agendados» y «quizá» (tareas que no estás seguro si las harás).
  2. Crea un Daily Plan: con ese plan semanal, construye un plan diario al inicio de tu día (como un checklist), colocando la tarea exacta y la hora en que la terminarás en una hoja de papel. Mi recomendaciones son tres:
    • Ordena las tareas en el orden en que las realizarás,
    • Exagera el tiempo en que terminarás cada actividad porque solemos sobreestimar nuestra productividad y
    • Si luego de 1 semana no cumples con tu daily plan, solo coloca las 3 tareas que no puedes dejar de hacer por ninguna razón; así aumentarás poco a poco tu productividad.
  3. Activa el Pomodoro Technique: una gran forma de trabajar es teniendo intervalos de trabajo de 25 minutos con 5 minutos de recompensa entre cada intervalo. De esa manera, te mantendrás motivado.
  4. Si algo imprevisto surge que debe ser atendido ahora ¡Hazlo! No te sientas mal por no hacer lo que tenías previsto porque es, justamente, una urgencia que escapa de tu área de control.
RESPETA TUS ESPACIOS.

Lo peor que puedes hacer es trabajar en casa o en la universidad. Cada actividad tiene su espacio y está diseñado para ello. Si trabajas incluso en casa, no tendrás diferenciado un tiempo de trabajo y de «no trabajo», por lo que te será difícil dejarlo.

Piénsalo. Si el único tiempo que tienes para avanzar tus trabajos para la universidad lo usas para trabajar y no te pagan más por ello, ¿Por qué lo haces? ¿Esperas algún reconocimiento por ello? Probablemente, lo tendrás pero con un costo muy alto: trasladarás el estrés del trabajo a tu casa, y recuerda que el estrés puede producir enfermedades.

Además hay otras razones por las que nunca debes trabajar fuera de tu horario de oficina:

  • Investigadores del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional y del University College London descubrieron que si se trabaja más de once horas al día tienen más probabilidades de sufrir depresión.
  • Casey Imafidon, fundador de Caseyimafidon.com, explica que llevar trabajo a casa no te permite mantener concentración en tus actividades. Mantener la concentración muestra el orden de prioridad y cuánto valoras tu vida y espacio personal. Ofrecer a la concentración la importancia que merece fortalece su visión, enfoque y atención.
  • Daña tus relaciones personales. Al igual que tu trabajo requiere de atención, tus relaciones personales también la necesitan y la merecen.
MANEJA EL ESTRÉS.

Eventualmente, un ritmo de vida trabajando y estudiando puede generar estrés en ti.

Sin embargo, debemos tener actividades OBLIGATORIAS durante el día para limitar tus horas de trabajo:

  • Durante tus 5 minutos de recompensa luego de 25 minutos de trabajo, haz alguna actividad que implica muy poco esfuerzo mental o físico. Por ejemplo, caminar, jugar un videojuego, conversar con un amigo, ver televisión. Pero debes controlarte ¡Solo son 5 minutos! De acuerdo a una investigación realizada por la Universidad Médica de Massachussets sobre el impacto de trabajar largas horas en el organismo, si uno despierta a las 8 a.m. y sigue despierto a la 1 a.m. del día siguiente (es decir, si había estado despierto durante 17 horas seguidas), su rendimiento físico probablemente sería peor que si tuviera una concentración de alcohol en la sangre del 0,05%.
  • Haz deporte o camina por 15 minutos cada día. Salir de las 4 paredes es vital para que te sientas calmado y puedas tomar mejores decisiones.
  • Cuando te sientas muy estresado con todo. Date una pausa y medita. Para ello, te recomiendo algunas aplicaciones: Simple Habit, Calm, Headspace o Oak (Free IOS).
  • Dormir menos de 8h genera estrés. El sueño es el momento en que nuestro cuerpo se recupera por completo de todas las actividades realizadas durante el día.
  • Comer a tus horas es vital para ser productivo. La comida es como el combustible de nuestro organismo.
DESCANSA DE ESE RITMO DE VIDA.

En algún punto sentirás que ya no puedes sostener trabajar y estudiar a la vez. No te sientas mal, la persona tiene que descansar. Matthew J. Edlund M.D., en su artículo «The Power of Rest», explica que el descanso renueva, reconstruye y reconfigura nuestro cerebro y nuestro cuerpo, lo que puede hacernos lucir mejor, sentirnos más jóvenes y saludables, además de obtener las mejores experiencias y recuerdos de nuestra vida. Así como Matthew, la doctora Shannon Torberg señala que tomar tiempo lejos del estrés del trabajo y de la vida diaria puede mejorar nuestra salud, motivación, relaciones, desempeño laboral y perspectiva y darnos el descanso que necesitamos para regresar a nuestras vidas y trabajos renovados para manejar lo que venga.

Hoy en día, cada vez más empresas obligan a sus trabajadores a tomar vacaciones cuando notan estrés en sus vidas. Eso demuestra que tomar vacaciones es fundamental para relajarse y tener claro las metas que uno tiene.

Uff… ¡Cuánta información! VE AL RESUMEN

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