Cómo leer de forma eficiente

A qué estudiante no le ha pasado esta situación:

Te sientes preparado para leer tres lecturas «densas» porque al día siguiente tienes un control. Pones un poco de música de fondo para motivarte, pero aún así te frustras porque no entiendes lo que lees. Solo dejas que tus ojos pasen por las líneas, sintiéndote muy desmotivado. Comienzas a cuestionar la carrera que elegiste porque tendrás que leer toneladas de lecturas (literalmente) por muchos más años y no sabes qué hacer. ¿Si no me gusta leer, el Derecho es para mi?

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Créeme, a mi también me ha pasado (y más de una vez). He llegado al punto de pensar en cambiarme de carrera SOLO porque no me gustaba leer y no sabía cómo leer. Pero aquí te mostraré qué hice para que la lectura no sea un martirio y pueda dejar de ver la lectura como un requisito para estudiar Derecho. Aquí voy.

En mis tres años de carrera he podido comprobar que leer de manera pasiva; es decir, solo dejar que tus ojos pasen por las líneas del libro o lectura como un zombie, es igual a no leer. Según la pirámide de aprendizaje creada por el National Training Laboratories, tu capacidad de retención por leer un libro como si fuese un diario es de 10% aproximadamente. Incluso, para mi era 0%. Por ello, decidí cambiar de método y basar mi sistema de lectura en la lectura activa (Active reading).

Este sistema consiste en leer un libro o una lectura con la intención de obtener algo útil de él, aplicando ciertas estrategias, y así mejorar tu capacidad de retención. Dejarás de ser un zombie que lee un periódico y te convertirás en un estudiante activo. Con el fin de ser más claro e incentivar a que apliques este método, he resumido mi sistema en seis estrategias:

 

PRIMERO: ¡Divide y vencerás!

Debes clasificar tus lecturas en primarias y secundarias por orden de importancia, ya sea porque se acerca un control de lectura o porque solo crees que un tema es más importante que el otro. Aprender a priorizar tus lecturas te permitirá manejar tu tiempo y sobre todo enfocarte en las lecturas correctas.

Una vez elegida una lectura…

Siempre que leas algún libro de texto, utiliza un lápiz o lapicero o cualquier tipo de puntero que siga contigo a lo largo de la lectura. De esa manera, tus ojos seguirán al lápiz y no saltarán a otras líneas. ¡Es un pequeño cambio pero lo notarás!

SEGUNDO: ¡Sé un aguafiestas!

Leer el índice o los subtítulos te dará una idea de lo que trata la lectura. Si te anticipas a la lectura tu cerebro ya estará programado para asociar lo que ya conoces de los temas con lo que vas a conocer. Por ejemplo, imagina que te organizan una fiesta sorpresa pero tu mejor amigo te menciona de la fiesta por casualidad. Cuando llegues a ella, quieras o no, tu cerebro ya estará pensando en cómo será la fiesta y quiénes estarán. Podrás fingir sorpresa pero ya nada será un misterio por completo.

TERCERO: «Pseudo-skim»

Lee la primera y última línea de cada párrafo. Si alguna palabra o párrafo está en negrita o si lo consideras importante, lee el párrafo entero o sección entera SILENCIOSAMENTE.

CUARTO: Imagina y lee

Mientras lees, imagina cómo aplicar lo que lees en la vida real y ten en cuenta estos consejos:

  • Lee al menos el párrafo completo o la columna completa antes de detenerte a tomar notas y resaltar. Resaltar mientras lees es uno de los errores más comunes a la hora de leer. Si cometes ese error estarás interrumpiendo el análisis que realiza tu cerebro.
  • Resalta una frase o dos que consideras más importantes dentro del párrafo o sección. Definiciones y fechas son la excepción a ello.
  • En los márgenes de la lectura o del libro, escribe 1 o 2 preguntas para cada párrafo leído. Debes elaborarlas de tal manera que puedan ser respondidas con el propio párrafo. Asimismo, anota alguna pregunta, observación u opinión que desees comentar en clase.
  • Si estás atorado en alguna línea por más de 5 minutos, léela en voz alta. Si luego de ello, sigues sin entender recurre a internet o pide ayuda a un profesor o amigo.

QUINTO: Resumiendo lo leído

Luego de terminar un capítulo o 10 páginas, escribe un resumen CON TUS PROPIAS PALABRAS (No importa si solo tú te entiendes), tratando de responder a las preguntas que colocaste en los márgenes.

SEXTO: ¡Date un respiro!

Una vez que hayas trabajado por 50 minutos. Date un respiro y relájate por 15 minutos. ¡Mereces un descanso! Haz lo que más te guste hacer. Jugar video juegos, comer, ver TV, jugar con tu mascota, etc. Pasados esos 15 minutos, te sentirás motivado para seguir trabajando por otros 50 minutos. Verás lo rápido que leerás y, lo más importante, entendiendo todo.

 

Finalmente, recuerda que no hay un modelo perfecto. Cada persona es distinta y debe encontrar el que se adecue a ella. La clave es probar y seguir probando hasta hallar el sistema ideal. ¡Arriésgate a que no funcione, créeme que cuando encuentres tu sistema ideal sentirás que valió la pena arriesgarse!

Recuerda: Leer debe ser como conversar con un amigo que te reta intelectualmente, donde tú escuchas atentamente y luego das tus ideas con tus propias palabras (Thomas Frank, College info geek)

 

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